Gracias a los fundamentos de Scientology he encontrado una gran serenidad conmigo mismo, y una compresión de las personas que me rodean, dándome momentos de inmensa felicidad. He tenido la gran fortuna de crear una relación con la mujer que más quiero y una de las personas más maravillosas y generosas que he encontrado en la vida, mi querida esposa Diana, con la cual comparto mis objetivos fácilmente, ya que con comunicación y compresión arreglamos los problemas que va presentándonos la vida.
En los negocios, aplicar los principios de comunicación con mis colaboradores y clientes me ha dado la posibilidad de crear una actividad de éxito sin precedentes en el ámbito internacional.
Me he dado cuenta de que mi vida sin Scientology sería muy diferente, más aburrida y sin las posibilidades de realizar mis metas y mis sueños.
Quiero dar las gracias a todas las personas de la Iglesia de Scientology de Madrid que con su dedicación y profesionalismo en la difusión de la sabiduría y conocimientos ha hecho posible que esto suceda, y sobre todo a L. Ronald Hubbard que la descubrió.
— Eduardo Guillen