Devolviendo la esperanza — Programa Internacional de Ministros Voluntarios
Vivimos en una sociedad plagada por ruinas sociales que empeoran rápidamente. La población general se ha distanciado y en general no se preocupa por su prójimo. Y si el patrón continúa, pronto estaremos completamente privados de valores morales.
L. Ronald Hubbard, viendo el descenso hacia la inmoralidad, encontró que este era en paralelo a la reducción de la influencia religiosa en la sociedad. Habiendo estado en la senda de investigación de Scientology por más de 30 años, Ronald tenía muy clara la naturaleza espiritual del hombre. Lo que se necesitaba era la restauración de la esperanza y la decencia antes de que la guerra y los crímenes violentos destruyeran nuestra cultura, sumiendo a la humanidad en una nueva era de oscurantismo, donde ninguna libertad será posible.
La solución fue el Programa del Ministro Voluntario. Como Ronald escribió para su inicio en 1976: “Si a alguien no le gusta el crimen, la crueldad, la injusticia ni la violencia de esta sociedad, puede hacer algo al respecto. Se puede convertir en MINISTRO VOLUNTARIO y ayudar a civilizarla, a darle conciencia, bondad, amor, y a liberarla del sufrimiento al infundir en ella confianza, decencia, honestidad y tolerancia...
“Un ministro voluntario no cierra sus ojos ante el dolor, el mal y a la injusticia de la existencia. En lugar de eso, se prepara para resolver estas cosas y ayudar a los demás a lograr alivio de ellas, así como a lograr una nueva fortaleza personal.
“¿Cómo lleva a cabo estos milagros un ministro voluntario? Básicamente, usa la tecnología de Scientology para mejorar las condiciones: para sí mismo, su familia, sus grupos, amigos, asociados y para la humanidad”.
En vista de las recientes crisis internacionales, la necesidad de verdaderas soluciones para la degradación que se ha apoderado de nuestro mundo se hizo aun más aparente. De manera que en 2003 se inauguró la Cabalgata de Ministros Voluntarios.
La cabalgata estaba compuesta de siete pabellones, a los que cualquiera podría entrar para descubrir verdaderas soluciones a sus problemas diarios. Comenzando en Copenhague, los Ministros Voluntarios viajaron a través de Francia, Bélgica, España, Portugal, Suiza, Alemania, Austria, Rusia, Hungría, Grecia e Italia: un total de 21 países y 61 ciudades, que abarcaron más de 32.000 kilómetros, y ayudaron a más de 180.000 personas.
En 2004, el programa se expandió a proporciones internacionales. Los pabellones se enviaron a más de 160 ciudades de todo el mundo, y visitaron varias ciudades durante el año. Esto incrementó el orden de magnitud hasta ayudar a millones de personas.
El lema del ministro voluntario es “Se PUEDE hacer algo al respecto”, su propósito es ayudar. Las tecnologías que aplican se extienden desde cómo resolver conflictos, la respuesta a la drogadicción, hasta como criar niños felices y la creación de un matrimonio exitoso.
El sello distintivo del ministro voluntario de Scientology es su implacable dedicación a entregar ayuda a aquellos que más la necesitan. Después del desastre del 11 de septiembre de las Torres Gemelas, los ministros voluntarios de todas partes de Estados Unidos y de lugares tan lejanos como Hungría, acudieron y trabajaron como equipo con el personal de rescate de Nueva York en las Torres Gemelas, proporcionado comida, ropa, herramientas y alivio a la angustia física y mental.
Cuando ocurrió el incidente del 11 de marzo de 2004, aquí en Madrid, los ministros voluntarios llegaron de inmediato. Más de 70 voluntarios de Scientology de todas partes de España trabajaron con los funcionarios para organizar y dar socorro a las víctimas y a sus familias, aliviando el impacto, el horror y el dolor que la devastación les trajo.
Los ministros voluntarios de la Iglesia de Scientology están trayendo soluciones eficaces a sus comunidades y brindando ayuda a millones en todo el mundo.
Hoy la gente está buscando soluciones. Los ministros voluntarios las pueden proporcionar.
Ponte en contacto con nosotros para participar en: madrid@scientology.net